Entrevistamos a Daniel Fernández, dirigente de la iniciativa #StopEutanasia, organización que se encuentra actualmente en campaña de recogida de firmas para presentar ante el Congreso y frenar la próxima implantación de la eutanasia en España.

¿Qué es Stop Eutanasia y cuáles son vuestros objetivos a corto-medio plazo?

StopEutanasia nació como una plataforma cívica de ciudadanos que no entienden como en un Estado desarrollado como España, donde la medicina paliativa no tiene un gran alcance y no llega ni al 50% de los pacientes que la requieren, se plantee el debate de la Eutanasia o su aprobación. Si a una persona que se ve abocada a una enfermedad terminal no se le ofrecen unos cuidados adecuados y se le ofrece como salida una muerte rápida, no hay libertad, sino una trampa para empujar a estos pacientes a solicitar la Eutanasia, no por voluntad real, sino por ausencia de otras opciones.

Supongo que colaboráis con otras asociaciones y fundaciones que compartan algunos o muchos de esos objetivos…

Si. Desde el principio hemos tenido la suerte de recibir muy buenos consejos y un Obispo muy querido por nuestra Asociación nos pidió, desde el principio, que ayudáramos en la unión y vertebración de todas las grandes y buenas iniciativas que hay en España.

Por eso desde el principio hemos tenido claro que no era una cuestión de empezar una nueva lucha por nuestra cuenta, sino que lo importante era sumar nuestro granito de arena a lo ya existente y servir, humildemente, al objetivo de unidad. Prueba de ello son las sinergias que ahora mismo llevamos a cabo en España con entidades como E-Cristians, Pro-Vida Guipuzcoa o Pro-Vida Baleares.

En otro “nivel” están aquellas en las que nos hemos integrado para sumar esfuerzos como Foro de la Familia y ya a nivel Europeo somos el miembro de referencia en España de Sallux (el Think tank de ECPM, Movimiento Político Cristiano Europeo, presente en Estrasburgo con 2 Europarlamentarios) y One Of Us, plataforma Europea impulsada desde España por D. Jaime Mayor Oreja.

¿Planteáis alguna colaboración o apoyo con las diócesis y parroquias?

De momento no hemos planteado colaboraciones “activas” más allá de los permisos oportunos para recoger firmas en los entornos de determinadas parroquias. En nuestra diócesis de origen, Sevilla, los equipos de los Centros de Orientación Familiar (COF) disponen de una gran actividad y personas muy comprometidas y bien formadas, por lo que nuestro ámbito se centra más en la calle, allí donde las diócesis y parroquias no llegan.

En este sentido, organizaciones de nuevo cuño, como es vuestro caso o el de 40 días por la Vida en lo referido al aborto, estáis tratando de actuar a modo de barrera contra legislaciones que se podrían calificar de genocidas. ¿Por qué creéis que la sociedad ha perdido la sensibilidad hacia semejantes cuestiones?

A la sociedad le han cambiado la sensibilidad. Primero lo hacen mediante los medios de comunicación, con noticias, películas, series… introducen los “nuevos valores” que son ensalzados desde los medios de comunicación que, de paso, ponen en el punto de mira a todo el que alce la voz.

Una vez hecho esto, ya está el caldo de cultivo listo para convertirlo en ley y, por tanto, afianzar el efecto pedagógico en la sociedad. No solo lo hemos visto con el Aborto, también con el “matrimonio” homosexual, la adopción de niños por parejas homosexuales o las leyes que imponen una ideología falsa y anti biológica como la de género.

Se plantea la eutanasia como un mal por llegar, pero quizá haya una primera fase que, aunque ilegal, sea aplicada. ¿Existe a día de hoy una eutanasia encubierta?

Por supuesto, recordemos el caso del Dr, Montes tan bien analizado en el libro Morfina Roja.

Muy relacionado con la eutanasia se encuentra la cuestión del encarnizamiento terapéutico. ¿Cuál es la relación entre ambas cuestiones? ¿Aprueban la Iglesia, la ética médica, el colegio de médicos o el Estado esta praxis?

No, bajo ningún concepto se aprueba la “obstainación terapeútica” por ninguna de estas entidades. De hecho se acude a ella para acusar de una falsa crueldad a quien tan solo intenta luchar por mantener con vida a una persona, aunque hace ya mucho tiempo que existe un consenso sobre no aplicar terapias que no puedan aportar ya una mejora a la situación vital del paciente.

Pero no caigamos en engaños… alimentar a un paciente no es encarnizamiento terapéutico, es un deber ético de cualquier médico y de cualquier persona.

En muchas ocasiones hablamos de eutanasia cuando queremos expresar cuestiones completamente distintas. ¿En qué consisten la distanasia y la ortotanasia?

La distanasia está muy relacionada con la obstinación terapéutica, pues supone la prolongación innecesaria del sufrimiento de una persona con una enfermedad terminal, mediante tratamientos o acciones que de alguna manera “calman” los síntomas que tiene y tratan de manera parcial el problema, pero con el inconveniente de estar prolongando.

Por el contrario, la ortotanasia es la verdadera “muerte digna”, pues supone la actuación correcta ante la muerte por parte de quienes atienden al que sufre una enfermedad incurable o en fase terminal. Se entiende como el derecho del paciente a morir dignamente, sin el empleo de medios desproporcionados y extraordinarios para mantener la vida, pero sin que nadie, ni los médicos ni el mismo, acaben con ella. Este es el concepto por el que todas las sociedades especializadas de cuidados paliativos como SECPAL en España se decantan.

¿Podemos encontrar la raíz del problema, entre otras cuestiones, en considerar al paciente desde la perspectiva de la calidad de vida en lugar de la dignidad de vida o de la dignidad humana?

Por supuesto, pero creemos que es aún más perverso pues estamos bajando ya a unos niveles donde ya no es cuestión solo de “Calidad de vida” sino de utilidad. Las personas que no quieran sentirse como una carga para sus familiares van a tener una presión social enorme con leyes como la de la Eutanasia y el suicidio asistido.

Y hablando de raíces. ¿Consideráis que el aborto es un mal necesario para la aprobación de la eutanasia, o no tienen ninguna relación causal?

Sin duda están íntimamente relacionados, pues ambos requieren que, previamente, se consiga despojar a la persona de la dignidad. Es más, estamos seguros de que estos temas tienen después importantes efectos colaterales en la sociedad (suicidios, incremento de la violencia y los crímenes machistas)… no olvidemos que enseñar a nuestra sociedad que una vida puede eliminarse si existen condiciones que lo justifiquen, puede salir muy caro.

Quizá es fácil hablar estas cuestiones encontrándonos ajenos a los sufrimientos físicos y psíquicos que miles de españoles soportan cada día. ¿Es qué no tienen derecho a paliar su sufrimiento como consideren oportuno?

Yo personalmente, por diversas circunstancias familiares, ni he sido ajeno ni lo soy en la actualidad. Dicho esto, no, no tenemos derecho a resolver nuestros problemas como consideremos oportuno, pues lo mismo que uno no puede ir al médico y paliar un resfriado o una infección con el tratamiento que estime oportuno (para eso están los médicos, para confiar en su buen criterio y saber), no podemos ir al médico a exigir que nos ayuden a morir cuando existen terapias alternativas que nos permitirían seguir viviendo sin ese sufrimiento del que pretendemos huir, pero que el Estado, debido a su elevado coste, nos niega, y pretende cambiarnos por una inyección letal.

Quizá la sociedad ejerce escasa movilización contra la eutanasia precisamente por una ausencia de formación que la impulse a ello. ¿Habéis pensado en impartir cursos sobre las materias que desarrolláis en vuestras campañas, fundamentalmente la eutanasia?

Bueno, más que en impartirlos nosotros lo que hacemos es preparar jornadas a las que invitamos a los verdaderos protagonistas a los que el Gobierno se niega a escuchar y a quienes los grandes medios tampoco conceden visibilidad. Especialistas en cuidados paliativos, miembros de asociaciones como la Sociedad Española de Cuidados Paliativos… el año pasado ya impartimos dos cursos y este año esperamos impartir al menos cuatro… La pregunta es muy interesante, si que impartimos cursos on-line de Doctrina Social de la Iglesia y no nos costaría mucho trabajo obtener formación e información de este tipo para nuestros seguidores.

Ahora mismo estáis en plena campaña de recogida de firmas para frenar la eutanasia. ¿En qué consiste dicha campaña y como la estáis llevando a cabo? ¿Cómo se puede colaborar?

Inicialmente hemos llevado a cabo una difusión on-line de la campaña durante las 2 últimas semanas de Febrero en la que hemos recabado más de 5.000 firmas. Ahora pasamos a dar el salto “a la calle” y esperamos que muchos de estos firmantes nos ayuden a conseguir firmas en papel… La mayoría de nuestros firmantes no tienen mas de 40 años y hay que llegar a todas aquellas personas mayores de 50-55 años que en su gran mayoría se oponen a esta ley pero que no son usuarios habituales de plataformas de firmas on-line.

Para ello esperamos conseguir el máximo de voluntarios posibles dispuestos a recabar firmas en su entorno, sus familiares y amigos o su parroquia. Si cada uno de estos 5000 firmantes consiguiera solo 10 o 20 firmas, muy pronto tendríamos 100.000 ó 200.000 firmas apoyando la dignidad de la vida para entregar en el Congreso de los Diputados y, sobre todo, pare respaldar nuestras campañas.

La realidad es que, incluso logrando las firmas, es complejo modificar o impedir una ley por esta vía, siendo quizá más sencillo y efectivo lograrlo desde la vía demográfica y política. Es decir, a través de las mayorías. ¿Veis en los votantes españoles y en la clase política actual unos aliados en la lucha contra el aborto y la eutanasia?

Desgraciadamente no; incluso en los votantes de nuevas opciones como VOX, vemos que es un voto más motivado por la cuestión de la unidad de España o la inmigración que por valores reales como la defensa de la vida (y no solo “tradiciones”). Aún así creemos que, efectivamente la vía política debe explorarse y confiamos, sobre todo, en encontrarlos en ese casi 40% de españoles que llevan años en silencio, sin acudir a las urnas, absteniéndose, porque nadie los representa.

Muchas gracias. Ponemos a disposición de los lectores la página web donde obtener más información sobre esta iniciativa: https://stopeutanasia.eu/

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