Microsoft ha patentado un sistema de criptomonedas que usa los datos de la actividad corporal. Aquí la patente accesible con toda la información en su la página oficial de la OMPI (WIPO):

patentscope.wipo.int/search/en/deta

Número de la patente: WO/2020/060606

La Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (World Intellectual Property Organization – WOPI) es uno de los 15 organismos especializados de las Naciones Unidas.

No entendemos mucho de sistemas informáticos ni del modo técnico en el que se realizará esto. Pero he aquí parte traducida del inglés del Abstract de la patente en la página oficial:

Un sensor conectado de manera comunicativa o comprendido en el dispositivo del usuario puede detectar la actividad corporal del usuario. Los datos de actividad corporal pueden generarse en función de la actividad corporal detectada del usuario. El sistema de criptomonedas acoplado comunicativamente al dispositivo del usuario puede verificar si los datos de actividad corporal satisfacen una o más condiciones establecidas por el sistema de criptomonedas, y otorgar criptomonedas al usuario cuyos datos de actividad corporal se verifican. 

Estos datos son realmente alarmantes, pues implica que el sensor introducido en el cuerpo del usuario será capaz de detectar distintos tipos de actividades realizadas por el usuario en función de unos patrones preestablecidos. Ésto se explica bien detalladamente en el apartado “Description”. La idea es que se pueda asignar una tarea al usuario en cuestión, y mediante los sensores, controlar si se realiza (pues incluye sensores cerebrales, de fluidos corporales, de latidos de corazón, etc.). Y cuando se realice, se le transferirá al usuario una determinada cantidad de criptomonedas.

Esta idea aparentemente tan inútil, se puede extender al ámbito laboral, sin necesidad de realizar un pago mediante transferencia bancaria al trabajador; o al ámbito mercantil, en el cual se podrá transferir una cantidad de criptomonedas en función de una determinada prestación realizada.

No deja de llamar la atención el número de serie de la patente, que realmente evoca a la profecía del Apokalypsis.

«Y hace que todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se hagan una marca en la mano derecha o en la frente, y que nadie pueda comprar nada ni vender, sino el que lleve la marca con el nombre de la Bestia o con la cifra de su nombre. ¡Aquí está la sabiduría! Que el inteligente calcule la cifra de la Bestia; pues es la cifra de un hombre. Su cifra es 666.» (Apokalypsis 13)

El tiempo dirá cómo se desarrolla esta cuestión tan alarmante.

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