El pasado 3 de diciembre, Juan Víctor Carboneras presentó el libro España mi natura. Vida, honor y gloria en los tercios en la librería madrileña Tercios Viejos. Un acto que se inscribe dentro de la labor de la agrupación que preside, Asociación 31 Enero Tercios, para «poner en valor el papel de los Tercios, que su recuerdo esté presente y, en especial, que la sociedad conozca sus hechos así como sus formas de vida».

Como muestran en cada evento, para los miembros de la asociación la historia es un compromiso, que no se limita a atesorar un pasado de gloria, sino a transmitir esta al día a día del presente, por sombrío que este pueda resultar en ocasiones como la presente, debido a las duras consecuencias de la pandemia.

Con apenas 5 días de respiro, los tercios vuelven a portar sus picas en Madrid, esta vez, cargadas de regalos. Mañana,  8 de diciembre, en conmemoración del Milagro de Empel, 31 Enero Tercios organiza una recogida de alimentos y juguetes «para ayudar a los que más lo necesitan».

Adjuntamos nota de prensa de la Asociación para una mayor información.

¡Los tercios salen a recoger juguetes y alimentos para celebrar el milagro de Empel!

Este año 2020 no ha sido fácil para nadie. Desde 31 Enero Tercios tuvimos la suerte de organizar y poder celebrar el pasado día de los tercios, a comienzos de año, en Madrid, así como en distintos puntos de la península e Hispanoamérica. Sin embargo, la situación epidemiológica vivida nos frenó en seco, como a todos, en nuestras actividades programadas durante el año. Nuestro mundo, el de la historia relacionada con los tercios, se ha visto gravemente afectado con la cancelación de recreaciones, congresos y todo tipo de actividades, cuyo esfuerzo para su organización se ha visto totalmente mermado. Además, hemos vivido unos meses llenos de sufrimiento y de dolor, hemos visto como nuestro mundo se rompía y como miles de familias vivían situaciones traumáticas.

El próximo 8 de diciembre es un día muy especial para todos, pues se celebra el Milagro de Empel, uno de los hechos más importantes de la historia de los tercios, de aquellos hombres que lucharon por todo lo que creyeron justo. En conmemoración de un hecho de tan extraordinaria importancia, lanzamos una recogida de alimentos y juguetes en la que todos podéis participar, para ayudar a los que más nos necesitan, a los que peor lo están pasando y, sobre todo, para demostrar nuestro compromiso para con nosotros mismos y con la historia.

Por ello, desde la Asociación 31 Enero Tercios, en colaboración con la Editorial EDAF, Imperial Service y Cáritas os emplazamos este martes 8 de diciembre, desde las 11:00, en la parroquia de Santa María del Silencio, situada en la calle Raimundo Fernández Villaverde en la ciudad de Madrid. Estaremos durante todo el día recogiendo juguetes y alimentos no perecederos para que todos podamos vivir unas navidades sin pasar necesidad. Además, gracias a la colaboración de Imperial Service, podréis vernos vestidos de soldados, pasando un día estupendo.

Os esperamos a todos. ¡Trae tu juguete y comida no perecedera!

¡Por los tercios!

El milagro de Empel

Así narra Álvaro González Díaz, colaborador de 31 Enero Tercios, el Milagro de Empel:

Aquella madrugada fría del día 8 de diciembre, tras haber rezado a la virgen en el improvisado altar que le habían hecho con banderas acribilladas y despedazadas, la bandera de la Cruz de Borgoña, y hambrientos, helados, empapados, manchados y temblando, y sin esperanza de nada, los españoles por fin ven la luz. Una tregua. Pues mientras los españoles rezaban, la madrugada se tornó más fría, gélida diríamos, las temperaturas comenzaron a bajar drásticamente hasta el punto de helar. Las aguas del rio Mosa, que antes les hacía prisioneros a los españoles, ahora se helaban, se solidificaban en forma de hielo resistente y grueso. Esto sí que era un milagro. Los españoles pasaron de rezar y esperar su ultimo momento a sonreír levemente, cuales picaros planeando su travesura, mientras se frotaban las manos ante lo que veían. Esperando una orden que cumplirían sin rechistar.

Solo entonces, aquel tempo lento de una marcha fúnebre se iba transformando en allegro. Las pulsaciones ante tal escena, digna de ver, se iban intensificando hasta rozar la taquicardia o el infarto. Unos no daban crédito desde sus barcos y otros dejaban poco a poco unas trincheras improvisadas por las necesidades para salir y abrirse camino. El majestuoso tempo se tornaba en adagio ante la marcha de los españoles.

Los barcos holandeses quedaron atrapados en el hielo, inmóviles por completo. Ahora era la hora de los españoles, una hora que no dejarían escapar.

Leer la entrada completa: http://31enerotercios.com/2020/12/05/el-milagro-de-empel-el-8-de-diciembre/

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