40 días por la vida
40 DÍAS POR LA VIDA es un abrazo amoroso, una cercanía cariñosa con la ternura y la suavidad de la oración.

Decía Chesterton que sólo quien nada a contracorriente sabe con certeza que está vivo, de ahí que las grandes batallas por la vida, las conquistas que han ensanchado el horizonte humano, siempre se han librado a contracorriente; y, con frecuencia, quienes se han atrevido a protagonizarlas han sido mirados por sus contemporáneos como retrógrados, incluso como peligrosos delincuentes que atentan contra la ideología impuesta.

Este «ir contracorriente» es precisamente el que encontramos en todas aquellas personas que desde el 22 de septiembre hasta el 31 de octubre participan en 40 días por la Vida, una campaña internacional que nació en 2004 en EEUU. Empezó ante un centro abortista, en dos años y medio llegó a otras seis ciudades, en 2007 contó con vigilias en 89 ciudades, después se extendió hasta más de 60 países con más de un millón de participantes.

Pena de cárcel para los provida

Manifestación de los grupo provida frente al Congreso de los Diputados

Contra esta iniciativa en defensa de la mujer y la vida, el pasado 22 de septiembre el Congreso de los diputados de España aprobó la propuesta de ley presentada en mayo por el PSOE por la que se penará con la cárcel a los «provida» que se sitúen en las inmediaciones de clínicas de aborto para rezar.

A pesar de todo, la campaña ha estado “llena de bendiciones”, afirma Gema Martínez, coordinadora de comunicación y RR.SS. de @40diasMadrid. “Desde que ha comenzado la campaña sólo tenemos buenas noticias. También malas, en el sentido de que nos quieren meter en la cárcel y poner una multa, pero es que para nosotros esas malas noticias son buenas, porque significa que estamos haciendo las cosas bien.”

La respuesta que la gente ha dado a la reforma legal ha sido magnífica. “Estamos muy contentos, porque justo uno de los pilares de la campaña, a parte de la oración y la vigilia pacífica, es el alcance comunitario, es decir, conseguir que toda la sociedad se conciencie de la realidad de lo que es el aborto y luchen para acabar con ello.”

Aunque la presencia de la campaña sea pacífica, no dejan de darse respuestas contrarias por parte de mucha gente, incluso de algún personaje público como Íñigo Errejón, que un tweet afirmaba que «Los ultras no van a las clínicas [de aborto] a rezar, van a hacerle más dolorosa y más difícil la decisión a personas adultas que han tomado una decisión nada fácil». Este tipo de falsedades, lejos de achantar a la población consciente del problema del aborto, está consiguiendo que “muchos se den cuenta de que el Enemigo se está poniendo nervioso y la gente se está lanzando.”

La valentía de los voluntarios está provocando que “la campaña esté llena. Todos los turnos cubiertos, llegando incluso a 15 personas por turno”, nos cuenta Gema. Y es que quienes están llamados a dar testimonio con su presencia durante varias horas diarias envían un mensaje muy potente a la sociedad sobre la trágica realidad del aborto. También sirve como una llamada al arrepentimiento para quienes trabajan dentro del abortorio y lo financian.

Las bases y la normativa de la campaña exigen a los voluntarios que firmen una declaración de paz para garantizar que se cumple el propósito de la campaña: la defensa de la vida en silencio, pacíficamente, y con el amor al prójimo como centro de todo. En teoría, con esta acción nadie debería de ser penado por ello.

Pero, ¿cómo sería la reacción de la gente si finalmente alguien va a la cárcel? “Más que la cárcel nos preocupa la multa, porque a ninguno nos importa ir a la cárcel un par de meses, pero si hablamos de 600.000 euros de multa es otra cosa.” De todas formas, sea la multa o sea la cárcel, Gema considera que “la respuesta sería muy positiva, porque solamente con la aprobación de la propuesta de ley la gente está despertando y aún no ha terminado de despertar. Si tenemos que pasar por la cárcel para que la gente espabile, yo me ofrezco voluntaria.

La realidad actual que es la ley que han propuesto “es muy difícil de legislar porque, ¿cómo van a sancionar a personas que simplemente rezan?” “Estamos ejerciendo nuestro legítimo derecho a la libertad religiosa, a la libertad de expresión. ¿Qué van a hacer? ¿Que 800 personas que están rezando en la acera de enfrente del abortorio vayan todas a la cárcel?”

La campaña sigue adelante

Voluntarios de 40 días por la vida rezando delante del abortorio Dator en Madrid

El testimonio general de todos los voluntarios es que se sienten útiles, porque, gracias a 40 Días por la Vida, los ciudadanos de a pie, la gente normal, tiene la mejor herramienta para hacer algo de verdad contra el aborto, y encima es algo efectivo. “Esto es oración y funciona, y eso a la gente le emociona.”

Efectivamente, la defensa de la vida se ha planteado mucho desde el campo científico y político, olvidando que nos encontramos ante una batalla espiritual. La ciencia y la política deben renovarse para asegurar la victoria contra el aborto, pero sobre todo se han de usar armas espirituales.

Es necesario adentrarnos en el terreno de lo moral y lo espiritual. De ahí que el campo de batalla se encuentre dentro del corazón humano. Y por eso, la fe y la confianza en la oración es la diferencia entre el todo y la nada. Porque no hay nada más eficaz para transformar el corazón humano que la oración. Esta es la noble batalla de la fe que realiza 40 días por la vida.

“El aborto es el arma del diablo”, asegura Gema. “El aborto es la aberración más grande que se puede hacer en el mundo, pues supone que una madre atente contra la vida de su propio hijo en su vientre.”

Desde 40 días por la Vida tienen la certeza de que “es tan grande el mal que se está haciendo en los abortorios, desgarra tanto el alma de una mujer el acabar con la vida de su hijo, que la herida espiritual que te puede generar eso, la ruptura con Dios es tan grande, que solamente la oración te lo puede solucionar.

Recientemente el Papa Francisco volvió a rechazar el aborto, que ha vuelto a definir como “un homicidio” del que “no es lícito hacerse cómplice”, y aseguró que “hace falta estar en un confesionario para entender el precio tan duro” del aborto.

Un combate espiritual

Con tus auxilios seré potente, David valiente contra Goliat. Saldré al combate y herida honda le haré con la honda de mi ideal. ¿Y qué ideal?

¿Nos encontramos pues ante el comienzo del fin del aborto en España? Hay mucha esperanza que viene de EEUU. “Allí el lobby abortista era tremendo. A mí me gusta pensar – dice Gema – que llegó 40 days y empezó a resurgir el movimiento proVida de una manera impresionante. Porque es que es así, así funciona. La gente estaba en sus sillones, como decía el Papa, pero tenemos que salir para luchar.”

Este último tiempo es histórico para todos los que defendemos la vida desde su concepción. El Tribunal Supremo de Estados Unidos ha dado luz verde a la limitación de la ley del aborto en Texas, estado donde nació 40 Days for Life en 2004. La nueva legislación, firmada en mayo por el gobernador republicano Greg Abbott, tan solo permite la interrupción del embarazo si un profesional médico no detecta actividad cardíaca en el feto, algo que suele suceder alrededor de la sexta semana de gestación. “Es para todos nosotros, un momento muy esperanzador.” ¡Esto es posible en España con la oración!

Desgraciadamente, muchas personas, incluso dentro de la propia Iglesia, se oponen a que se vaya a rezar frente a los abortorios, “pero están muy confundidos, porque es un gran testimonio, no solo para los vecinos que nos ven rezar. Gracias a 40 Días por la Vida, se está empezando a hablar de Dios en sociedad. ¿En qué momento se ha visto en España que la gente hable de Dios tan abiertamente? Y eso no lo puedes hacer rezando únicamente desde casa o la parroquia. Los bomberos cuando hay un fuego, no se quedan en el cuartel, sino que van a donde está el fuego y lo apagan desde allí. Pues lo mismo pasa con el aborto, nosotros no nos vamos a quedar sin hacer nada, hay que ir allí.

Generación provida, ¡no tengáis miedo!

Jóvenes voluntarios con Juan Manuel Cotelo, director de cine en el Cerro de los Ángeles.

A ti, querido lector, 40 días por la vida te anima a estar allí, en el frente. A “no tener miedo y a luchar, porque esta batalla es la nuestra. Nosotros somos generación provida.”

Decía José María Pemán que «la virtud más eminente consiste en hacer, sencillamente, lo que debemos de hacer». Pues bien, responder a la llamada provida “es lo que nos toca ahora. Esto no es una vocación de unos pocos; es la vocación que le ha tocado vivir nuestra juventud. Y frente a los que dicen que el aborto no les toca a ellos, se equivocan. Claro que les toca. Es nuestra generación la que se están cargando. Somos generación provida, nos ha tocado a nosotros. Lo que pasa es que todos lo tenemos que descubrir. Es algo de todos.

Aunque aumente el rechazo de un mundo acechado por la muerte, los valientes de la generación provida que osan contrariar el «espíritu de los tiempos», siguen proclamando con orgullo que están vivos; y con su sacrificio irradian vida en aquellas personas que, atraídas hacia ellos por su corazón inquieto, deciden buscar la alternativa de la vida.

A sí mismo, 40 días por la vida seguirá convocando a la vida a quienes por cualquier motivo, siguen nadando a favor de la corriente ideológica del momento que atenta contra la vida del más inocente e indefenso, contra la mujer y contra la familia. ¡Ánimo valientes! ¡Somos generación provida! ¡Viva la vida!

Álvaro Chillarón de la Fuente (A.M.D.G. et Hispaniae)

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